Por: @Camilaortizc

Mauricio Pérez es uno de ellos. En su expresión se advierten amor y pasión, con trazos de nostalgia. Hizo parte del fenómeno radial Veracruz Estéreo y cuenta  cómo la música y la moda tejen una relación histórica que le otorga identidad al sujeto y cómo esta emisora con el slogan ‘El lenguaje de la nueva gente’ logró conectar con el alma de varias generaciones, con géneros musicales diversos y hoy, como ayer, necesarios para definirnos y entendernos como sociedad.Hay personas que vibran al hablar de una década, y pocas lo hacen como quienes vivieron los 80. Es estremecedor ver como se revelan las huellas de una expresión de asombro, alegría o estupor, si se quiere, en la cara de aquellos que disfrutaron a plenitud una apasionante época llena de contrastes en Medellín. Ay, esa Medellín de los 80.

‘En esta época existían dos corrientes rítmicas muy fuertes, una tenía que ver con el merengue; la otra se componía de muchachos y rock…’ cuenta Mauricio emocionado al haber sido parte de la creación de un estilo de vida dedicado a  canalizar y catalizar todas las tendencias que venían de diferentes partes del mundo, en un momento en el que el hecho de acceder a esa información ya era, per se, enriquecedor.

La onda del rock en español se unió con artistas como Bon Jovi, Poison, Cinderella, Kiss, White Lion, entre otros, perseguidas por baladas o el ‘Vuela vuela’ de Magneto…

El rockero escuchaba pop mientras esperaba que sonara su canción y el afecto al pop disfrutaba haciendo lo propio, conexiones que los acercaban y, por qué no, nutrían. Nos dedicamos a culturizarlos, cuenta Mauricio. Grupos sociales separados y ajenos comenzaban desde la lejanía a unir pensamientos y gustos a través de la aceptación.

Veracruz Estéreo se hizo emisora pionera en Colombia con espacios como ‘Despiértese con Veracruz y ‘Música para soñar despiertos’, en los cuales tenían adelantos técnicos, contactos, estudiaban los esquemas de emisoras exitosas en el extranjero y adaptaban los relojes de programación de forma diferente a los de otras emisoras para alcanzar así esa anhelada credibilidad de las masas.

Un ejercicio constante que los convirtió en la ‘Cool Hunter’ de los jóvenes,

para acercarse con certidumbre a las tendencias en sonidos, vestuario, celebridades e iconos de voces amigas.

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En 1985 créo en el periódico ‘El Mundo’ la página ‘La Movida’. Y de nuevo, hacían historia y se inscribían en nuestra cronología de ciudad melómana: por primera vez una emisora publicaba información especializada en rock. Imparables. En 1987, llegaron al canal Teleantioquia. Oscar Jaime ‘Tito’ López, Donnie Miranda, John Jairo Muñoz, Vicky Trujillo y Mauricio eran la imagen de su público objetivo, y esto les permitía conocer más de sus gustos, mapa de movilidad y preferencias: la fórmula del rating. Y a sus oyentes les dejó conocer más de cerca esas voces amigas y, cómo no, a la recordada ‘Vickytru’ para mostrar sus looks y peinados irreverentes y atrevidos en un momento en el que nadie se atrevía a hacerlo. Indispensables ellos. Irrepetibles. Compañeros de noches de desahogo y mañanas impetuosas. Eran el must have del joven que quería estar a tono con su época, con esos 80 que se agitaban con la fuerza de un ventarrón y daban forma a lo que hallaban a su paso, a la fuerza, a veces con violencia, pero fuerza, al final de cuentas.

‘Veracruz Estéreo’ se convirtió en esa voz que, con respeto y responsabilidad,  ayudó a vivir la fiesta de los 80, a sobrellevar las dificultades sociopolíticas de la época. Los años del pantaló RDJ, de las zapatillas Zodiak, de las camisas de seda fría abiertas hasta la pretina, de los jeans RAM y las camisas Médano, de las hombreras excesivas y las medias calentadoras… Años 80 que son referente estético hoy… Referente etnográfico en nuestras formas de entender a la sociedad y leer sus comportamientos hoy. Años 80 de ritmos llenos de fuerza y poder.

Años 80 con un lenguaje que hoy abrazamos con admiración y nostalgia: el de la nueva gente. Gracias, Veracruz.