Fast Fashion  n o t

Sustainable Fashion

Se podría decir que se trata de la esclavitud moderna; marcas de gran posicionamiento muestran una fachada que se ve pura. Detrás del telón, o mejor, del vidrio de las vitrinas, se encuentra el trabajo de menores de edad y de personas en condiciones infrahumanas. Esclavos del consumismo y del afán de responder por la vanguardia que el público cada día les exige.

Por: 
@Sofiabeltranl

El mundo actual esta girando en torno al fast fashion, que consiste en crear tendencias de moda en el menor tiempo posible y consumirla de la misma forma. La contaminación, los costos sociales, la explotación laboral y la opresión moderna son solo algunas de las muchas consecuencias que conlleva este proceso.

Ríos como el Qiantang en China se tiñen del color que sea tendencia en las pasarelas del mundo; las organizaciones ambientalistas calculan que el 70% de los ríos del país asiático están contaminados por residuos que genera la industria de moda y, de acuerdo a datos recopilados por la organización Greenpeace, actualmente es la segunda industria más contaminante del mundo después de la industria petrolera que se encuentra en primer lugar.

¿Qué permite que este tipo de efectos derivados del Fast Fashion sucedan?

Los países super poblados, la manufactura de bajo costo, la producción masiva y el reclutamiento de personas en condiciones precarias genera que las personas sean sometidas sin tener alguna otra alternativa, ya que no cuentan con los recursos suficientes o condiciones optimas de vida, y es allí donde las marcas que incurren en la moda rápida ofrecen condiciones lamentables para poder cumplir con el consumismo actual: ropa barata y desechable que siga las últimas tendencias del momento.

No todo lo económico es bueno

El consumo consciente es la respuesta para enfrentar este proceso; se basa en no adquirir prendas innecesarias. El hecho de que una prenda o accesorio conserve un precio razonable no es razón para adquirirlo. Es necesario levantar la mirada y saber de dónde vienen los productos, quién los diseña y en qué condiciones se diseñan. Las producciones de moda rápida no se involucran en minimizar el porcentaje de desperdicios, su único objetivo es vender y dar respuesta a la alta demanda que se exige.

Existen varias alternativas para hacer uso de un consumo consciente, como lo es usar prendas de segunda mano que ofrecen propuestas “vintage”. Algunas de las opciones por las cuales se puede optar para confrontar este problema son aplicaciones como TRENDIER que permiten vender y comprar prendas y accesorios de segunda mano, limpios y a un precio razonable.