Socarrás, desde su ser artesanal

No tiene reparos al responder preguntas y lohace como si de contar una historia se tratara. En sus narraciones, todo da la sensación de que sus palabras vienen del corazón.

Fotografía: @Fabianmedina_photo

Texto: @Frankinbv

Es cortés y habla con tono indulgente, con la serenidad de una persona que ha aprovechado cada situación en su vida para crecer y ayudar a los demás.

Juan Pablo es una persona de vínculos: con su familia, con las personas que trabaja y con todas las comunidades autóctonas de las cuales ha aprendido tanto. No olvida de dónde viene; de un país que es fruto de una mezcla de diversas culturas, con historias de una identidad que poco a poco se hace más visible, caracterizada por saberes ancestrales que son transmitidos de generación en generación.

Estudió diseño industrial y se especializó en diseño estratégico. La vida le tenía preparado llevarlo por el camino de otros saberes, que lo han acercado a diferentes técnicas para aplicar a sus diseños. Juan Pablo no se limita a un solo método, piensa que la artesanía puede ser utilizada como insumo para sus prendas y lograr detalles singulares. Este pensamiento lo ha llevado a conectar con multiples comunidades y saberes; caladoras de Cartago, lana de Cucunubá, el trabajo con telas teñidas a mano y demás. De allí la gratitud con todos los generosos maestros que le han nutrido de conocimiento.

Desde 2012 consolidó su marca Juan Pablo Socarrás y luego, de una manera natural, su fundación Yani, para ayudar a las personas por medio del diseño y la artesanía, preservando el legado de un país que se redescubre.

AM ¿Cómo surge el amor por la artesanía colombiana?

JPS Surge con mi primer trabajo. Empecé a trabajar en Artesanías de Colombia a los 25 años como diseñador junior. Aquella institución fue una gran maestra, donde aprendí todo lo que se sobre la artesanía, y conocí cada rincón del país, donde comprendí aquello que caracteriza el ADN colombiano.

Aprendí a escuchar a las comunidades, a partir de ahí nació y sigue siendo mi razón de ser trabajar con eso que nos hace únicos, nuestra cultura.

La artesanía me ha dado la oportunidad de viajar a diferentes lugares del mundo, y gracias al trabajo con los artesanos y a las poblaciones que he conocido debo el reconocimiento internacional con el que cuento, por- que al momento de honrar al otro he tenido la posibilidad también de mostrar su ADN. Ahora también trabajo con poblaciones vulnerables, víctimas de la violencia, desplazados, reclutados. Cada día me llena más el corazón conocer lugares en los que pueda generar un impacto positivo.

AM ¿Cómo contrasta la imagen que tienen los colombianos sobre el trabajo artesanal con aquella que deberían tener?
JPS Nos falta apropiarnos de las cosas que hacemos en nuestro país. Nos han venido inculcando que lo extranjero es mejor, de mayor calidad y de mayor reconocimiento.

Debemos sentirnos orgullosos de lo que somos, de nuestro país, reconocernos. En otros países se están enamorando de lo que hacemos aquí. Por ejemplo, la firma italiana Marni lleva ya varios años trabajando con comunidades colombianas, todo un homenaje al trabajo manual de nuestro país.

AM ¿Qué significó recibir el reconocimiento #womantogether otorgado por la ONU?
JPS Es algo muy bonito. Me hace querer trabajar más por mi país, continuar con mi proyecto de vida. Sueño con impactar a muchas comunidades artesanales colombianas. A futuro me gustaría trabajar con comunidades latinoamericanas fuera de Colombia y re- conocer su ADN, aquello que las hace únicas, para mostrar al mundo lo bonito que es lo latino, nuestro saber y el trabajo hecho a mano.

AM Oficios sanadores del alma… ¿Qué les diría a las personas ajenas a estas realidades?
JPS Siempre he dicho que nacimos de una mezcla de culturas muy diversa, venimos de muchos lugares, de muchas historias, pero nuestras raíces son indígenas, es lo hecho a mano, y es aquello que nos diferencia del resto del mundo, porque no somos un país industrial, nosotros no somos un país de producción en serie, lo que podemos hacer diferente lo hacemos a través del diseño y de muchos oficios, de técnicas, del saber y el hacer.

Sintámonos orgullosos de ser colombianos, y sigamos contando historias sobre la autenticidad de nuestra cultura.