En el jardín Makeno…

Hace poco leí que Makena es el nombre de una mujer feliz, luchadora, de valiosos atributos, y en algunos casos “gran creación de dios”, pero esta no es una historia sobre personajes religiosos, es la historia de dos makenas que por causas familiares se conocieron, y que gracias a la confianza e incondicionalidad formaron un lazo inquebrantable que hace algunos años las llevó a crear una de las concept stores más representativas del diseño colombiano en el noroeste del país.

 

Por: @Frankinbv

Paola Betancur es egresada de diseño de modas de la Colegiatura colombiana, posee también estudios en asesoría de imagen y como personal shopper. Manuela Rubio, por otro lado, es egresada de negocios internacionales de la universidad Eafit, y debido a su padre y a su vida como profesional, siempre ha estado involucrada con el sector textil.

Manuela Rubio y Paola Betancur en Makeno 

Paola y Manuela, amigas hace más de 20 años, se conocieron porque sus respectivos novios y actualmente esposos, son hermanos. Ellos, provenientes de una familia unida, constantemente se reunían para disfrutar de los fines de semana, y cada vez que viajaban, debido al trabajo, lo hacían junto a ellas. Al poco tiempo ambas quedaron en embarazo, compartiendo esta experiencia y fortaleciendo aún más el vínculo que se había formado, siendo también madres de una primera generación de hijos. 

En sus viajes siempre han aprovechado para escapar juntas y conocer nuevas ciudades y poblaciones. Su pasión por la moda y por las historias que contaba cada lugar las llevó a enamorarse del producto local y querer conocer las raíces culturales detrás de cada uno. Hoy aún lo hacen, y acompañadas de una copa de vino y un poco de ron se dan a la fuga.

Han sido muchos los esfuerzos y obstáculos superados, pero son más los frutos cosechados; una familia unida, nuevos amigos y el fortalecimiento de su propio vínculo; e inspiradas por su proceso, estas makenas continúan contando historias de autenticidad colombiana en un espacio que ahora reúne a más de 120 marcas de diseño nacional, un jardín no tan secreto que lleva el nombre de Makeno.

MAKENO… ¿De dónde surge la idea?

PB Las ganas de independizarnos y de no trabajar en una empresa tradicional, sin duda fue el principal motivo. Éramos madres, y aún lo somos, y en nuestra posición es importante contar con el manejo de nuestro tiempo. Adicional a esto, en Medellín existían varias tiendas multimarca, pero ninguna con un concepto definido, esto, acompañado del surgimiento de nuevas marcas locales nos dio varias ideas para identificar una oportunidad en el mercado.

Manuela Rubio

Paola Betancur

Empezamos a investigar, visitábamos ferias de diseño, evaluando qué podría funcionar y qué no en cuanto a artículos y prendas. Teníamos claro que nuestra propuesta iba a ser estilo de vida; masculino, femenino, hogar y decoración, y desde el primer día Makeno fue así.

Proseguimos con el nombre, partimos del significado que queríamos dar al mismo. Pensamos en sinónimos, valores, todo lo que se venía a nuestra mente, incluso juntamos las palabras Manuela y Paola, hasta que un día, viendo la televisión, Manuela encontró un personaje de nombre Makena. — ¿Te gusta? — Me preguntó. Y me encantó.

MR Makena significa apariencia cautivante y a veces sofisticada, Makena es pura sonrisa. Era una expresión femenina, y como nuestra intención era presentar estilo de vida la modificamos un poco: Makeno. Un nombre corto, con sonoridad y de fácil recordación, y que en cualquier idioma suena igual.

¿Cómo dieron con el producto?

 

MR Makeno abrió sus puertas en el 2011 en un espacio de 60 metros cuadrados; el cuarto de hobbies de mi mamá. Meses después ya contábamos con 12 marcas locales que conocimos en muestras de diseño en universidades, ventas de garage, y demás, dando con los primeros diseñadores. Al principio había mucha oferta, pero poca demanda; — ¿diseño colombiano? eso no va a funcionar — Decían algunos. En esos días la percepción de diseño colombiano aún se limitaba a la artesanía y a unos pocos diseñadores reconocidos.

Con el tiempo empezaron a llegar personas que querían trabajar con nosotras; y a pesar de valorar el diseño que había detrás de cada una de sus propuestas debíamos hacer una selección. Julián Posada, quien ha sido una gran apoyo desde el primer día, ayudó a enfocarnos y a establecer parámetros para realizar una selección más curada del producto, y dentro de los mismos se encontraban la calidad y propuesta, además de la coherencia con nuestro consumidor. 

PB No basta con que el producto mismo sea bonito, es necesario que cuente con una esencia, una historia y visión a futuro.

MR Adicional a lo anterior, no consideramos productos que puedan competir directamente con otros que ya se encuentren en Makeno. Creemos en la lealtad; detrás de cada uno de los negocios que hacemos existe una relación que va más allá de los mismos.

Durante este proceso han conocido muchas personas…

  MR Han sido momentos duros los que hemos tenido que superar, pero al ver atrás es mucho más lo que hemos ganado: Amigos como Julián Posada, Martha Calad, Chia Jaramillo, Claudia Correa. Personas únicas que han estado con nosotras, acompañándonos durante este proceso. PB Algunos de ellos, como Chia y Julián, fueron profesores míos en la universidad, ahora somos grandes amigos.  MR Melissa Jaramillo, Nathalia Martínez y Nathalia Botero, Andrea Landa, y colegas nuevos que han ido llegando. Trabajar con personas así nos llena de felicidad.

Y en una plaza como Medellín…

 

MR Estudios confirman que Medellín es una de las plazas más complejas. A pesar de esto, lo que intentamos hacer es una tarea de concientización. Cuando el consumidor comprende que detrás de algo existe un tema de responsabilidad con el diseño local se logra fidelizar.

El Jardín secreto de Makeno, ¿cómo dieron con la idea?

 

Tenemos clientes que quisieran ver algo más lujoso y sofisticado dentro de Makeno, y aunque para nosotras “el lujo es el ser humano que compone una historia con lo que usa, con lo que habla…”, en esto vimos una oportunidad. Decidimos entonces disponer de este nuevo espacio para mostrar algo en línea con lo que ellos consideran sofisticación. Debía ser como una selva, un jardín oculto, algo como Narnia, dijimos. Y es así como surge el Jardín secreto de Makeno.

Y, en cuanto a la autenticidad artística de Colombia…

 

Los artistas colombianos tienen mucho talento, y las raíces ancestrales otorgan un gran valor agregado ante la demanda internacional. El reto está en desarrollar una propuesta diferenciada que a la vez vaya con las tendencias mundiales.

Para finalizar, ¿qué es lo que más las enamora de Colombia?

 

PB En realidad vivimos en un paraíso. Las personas son cercanas, agradables y familiares, y esto se complementa con la belleza de nuestros paisajes.

MR Desde pequeña, por fortuna, he viajado con mis papás por todo Colombia. Si no contáramos con sus paisajes y naturaleza quizás no habríamos gozado de culturas indígenas tan ricas. Esta diversidad es lo que ha permitido crear las piezas de diseño que hoy nos caracterizan.

Paola Betancur y Manuela Rubio. Co-fundadoras de Makeno tienda