La sostenibilidad ya no es tendencia

La ruta de sostenibilidad de Colombiatex 2020 fue una apuesta inteligente frente a los desafíos de nuestro tiempo, especialmente para las 18 empresas que pasaron por los filtros de Inexmoda y su invitada experta, Mariana Matija, quienes a partir de entender la definición de sostenibilidad, revisaron y analizaron los procesos de las empresas participantes, para así resaltar sus prácticas y darles visibilidad, generando ambientes que invitaron a la reflexión, observación y aprendizaje tanto, del público como de otras empresas.

Por: @camilaortizc

Unos días después me encuentro con un artículo en BOF, en el que hablan de los nuevos mantras de la semana de la moda de Copenhage para 2023, repensandon su papel y proponiendo un plan de acción a 3 años para impulsar el cambio en la industria, estableciendo 17 puntos que las marcas deben cumplir para poder participar en el evento, como no destruir ropa sin vender o demostrar que al menos el 50% de sus prendas están hechas de materiales sostenibles. Un movimiento audaz, ya que entran a diferenciarse en la competencia por relevancia de las grandes capitales del mundo de la moda, sumado a la buena imagen que obtendrán dentro de la excesiva visibilidad de estos escenarios y ante los críticos constantes de sus prácticas medioambientales.

Copenhage Fashion Week por Fashion United.

Este tipo de iniciativas reafirma que la sostenibilidad ya no es cuestión de una tendencia a corto plazo, fija metas claras a futuro, sin embargo, no está exenta de riesgo. “Necesitamos establecer objetivos ambiciosos, pero no podemos establecer objetivos abrumadores, entonces perderemos el apoyo de la industria y no obtendremos ningún impacto”, decía Cecile Thorsmark, CEO de la Copenhagen Fashion Week a BOF.

Necesitamos establecer objetivos ambiciosos, pero no podemos establecer objetivos abrumadores, entonces perderemos el apoyo de la industria y no obtendremos ningún impacto

Y durante los días de la feria sí que pudimos reflexionar, pues no solo los expositores con el sello eco eran una parada obligada, sino las conferencias del pabellón del conocimiento dedicadas en un alto porcentaje a las prácticas responsables, en donde percibimos que el consumidor en general no tiene una idea clara de lo que significa sostenibilidad, y quiere aportar, pero no sabe cómo y, nosotros como marcas, empresas y medios no nos estamos tomando la tarea de educarlos. Como decía Camilo Herrera, fundador de Raddar “todo el ecosistema ha cambiado ya que antes buscábamos productos buenos, bonitos y baratos, ahora buscamos lo barato, cerquita y rápido”, que se simplifica en productos masivos y provenientes de procesos industrializados, lo cual no necesariamente es mejor, y le quita al producto muchas cualidades valiosas basadas en procesos responsables. Eso no quiere decir que el consumidor es el malo de la película, pero hay que tomar medidas para enseñarle cómo y porque consumir de una mejor manera.

Fotografías por Inexmoda

Ruta de la Sostenbilidad. Colombiatex 2020

Volviendo a Copenhague y su escenario ideal para unas metas como éstas, pues la industria se encuentra altamente comprometida desde hace años y sus principales marcas ya tienen estrategias para contrarrestar su huella ecológica, vemos que existen en Colombia empresas como Inexmoda que también ponen en su agenda ciertos parámetros para la industria, lo cual es esperanzador, no por ser pioneros, sino por normalizar las practicas sostenibles en las compañías; desde contar con información clara y transparente, hasta dedicar esfuerzos en torno  a la reducción de agua y energía, gestión y aprovechamiento de aguas residuales y de residuos, hasta la reutilización de materiales post-consumo. El compromiso de las empresas y los medios en tener y comunicar prácticas transparentes y responsables ya no es un valor agregado, en el año 2020 es una obligación.