La fotografía al servicio de la realidad: Covid Latam

Hace unos años conocí, a través de un medio internacional, la historia de un fotógrafo colombiano que se pasaba la vida recorriendo caminos difíciles, de esos que muy pocos quisieran o se atreverían a recorrer.

Por: @Camilaortizc

Federico Ríos se dedica a humanizar la guerra, a entender los dos lados del conflicto armado en nuestro país. Pero por estos días, en que América Latina se esta convirtiendo en el epicentro de la pandemia por Covid-19, Federicó se dedicó a retratar la manera en que el virus ha hecho más profundas las brechas de desigualdad en Colombia y en todo el continente, a través de un proyecto colectivo llamado Covid Latam.

Como gran parte de las industrias, el gremio fotográfico se ha visto fuertemente afectado a causa de la pandemia, lo cual también les ha permitido abordar su trabajo de formas distintas y a través de diferentes colectivos; estos proyectos permiten hacer un mapa de Latinoamérica por medio del acceso local de cada fotógrafo y generar valor a través de estas conexiones.

Autorretrato. Registrando entre dos mundos, desde la cuarentena, el encierro sanitario, y el exterior. Por Federico Ríos.

El trabajo de Federico sobresale por su busqueda de la verdad desde otras perspectivas, y por la valentia que requiere el camino a estas respuestas, como lo decía en una entrevista para el New York Times, “La incertidumbre. La incertidumbre es cada viaje. Es una pesadilla. Es como tirarte por un río y dejarte llevar por la corriente a veces sin saber hacia dónde vas… si son remansos o cataratas.” Esto refleja un sentimiento con el que muchos nos podemos relacionar en este momento. Así que desde Armattura, nos sumergimos en la vida y trabajo de Federico, para conocer más sobre este proyecto y sus aprendizajes..

AM ¿Cómo inició el proyecto?

FR Sebastián Gil Miranda, fotógrafo argentino, quien ya había trabajado dirigiendo y coordinando proyectos colaborativos entre fotógrafos, nos invitó en un inicio a unos pocos, y allí empezamos a tener una conversación sobre a quien más invitar. En ese momento tomamos la determinación de que lo ideal sería tener a 9 mujeres y a 9 hombres, un proyecto bastante balanceado desde esta perspectiva, y que estuvieran en varios países de América Latina. Entre nosotros empezamos a debatir, entender y definir cual era la línea sobre la que queríamos trabajar. Después de esto, solo quedó empezar a publicar.

AM ¿De qué modo ha aportado al proyecto la alianza de tantos fotógrafos en diferentes países para la construcción de la realidad de nuestro tiempo?

FR Para nosotros es muy importante encontrar las diferencias y las similitudes, lo que nos une y lo que nos separa, y es allí donde el proyecto se va fortaleciendo. Incluso en países como Colombia, en el que estamos trabajando tres fotógrafos: Fabiola Ferrero, Iván Valencia, y yo, nos hemos estado enfocando en cosas completamente diferentes, dependiendo del contexto y la narrativa de donde se encuentre cada uno; unos en la ciudad y otros como yo, viajando por todo el país.

Caracas, Venezuela. Un ciclista espera a que pase un autobús lleno de gente. Por Andrea Hernandez.

Lo que pensamos es que el proyecto se fortalece en las diferencias, se fortalece en la medida en que puedas escoger dos fotos del timeline de Instagram y encontrar en qué cosas dialogan, se comunican, y en qué otras ese diálogo se convierte en antagónico. A la conclusión que hemos llegado es que no hay una realidad latinoamericana, no hay tampoco una realidad nacional en ninguno de los países, sino que hay diferentes situaciones, diferentes formas de vivir esta pandemia. Yo pienso que una de las más obvias y más contundente, es el adentro y el afuera, y en el proyecto lo que hacemos es articular esto. Hay fotógrafos que solo están pensándose desde las cuarentenas y desde lo que están viviendo, hay algunos que no han salido de casa, y hay otros que por el contrario, estamos casi todo el tiempo en la calle. Es ahí en ese diálogo transversal que sentimos que el proyecto se robustece.

AM ¿Cómo crees que las memorias fotográficas aportan a la comunidad e incentivan a generar cambios reales?

FR A mi me da esperanza. Me parece que una de las líneas principales del proyecto es que este sirva para que la gente entienda qué está pasando afuera de sus márgenes, afuera de sus lugares de comfort, afuera de sus realidades individuales, y que la gente entienda que no todo el mundo vive como cada uno vive.

Mi esperanza es que la gente de Medellín vea fotos de Bogotá, y que los de Bogotá vean fotos de Cali, y los de Cali de Bucaramanga; lo importante es que entiendan que cada uno está viviendo su propia pandemia, su propio encierro, su propia cuarentena obligatoria, pero también que cada uno entienda que afuera esto puede ser diferente. Yo pienso que esto funciona en diferentes niveles de audiencias, para los estudiantes, los profesionales, los empleados, los periodistas, y funciona en la medida en que podemos establecer un relato más amplio y más diverso de lo que está sucediendo afuera, y en esa medida, entender que estas son las personas que pueden cambiar las cosas.

Ilê Sartuzi, 24 años, es un artista plástico que vive en el edifico Copan. Durante la cuarentena al final del día él se desplaza para el marquise exterior de su apartamento a tomar sol mientras lee un libro. San Pablo, Brasil. Por Joao Pina.

Yo personalmente, he encontrado muchísima solidaridad en un gran número de personas, que siento que activan su solidaridad porque están también recibiendo esos mensajes, están viendo situaciones que están sucediendo fuera de sus márgenes; no es solo lo que pasa dentro de sus casas, es lo que está pasando por fuera. Cuando vives en un barrio un poco más cómodo, no te das cuenta frecuentemente de la gente que tiene hambre, y lo ves como aquel que está en el semáforo y no más. Si ves que hay barrios enteros en esta misma situación, tienes la capacidad de reaccionar diferente frente a eso, tal vez te sensibilices y pienses en la importancia de la solidaridad en esos momentos.

AM ¿Cuál es la misión o mensaje detrás del proyecto?

FR creo que más allá de una misión o un mensaje, lo que buscamos es hacer una bitácora de la historia. Es un ejercicio visual y notarial de lo que vemos que está sucediendo. Allí vamos registrando diferentes países: lo que pasa en Lima, en Venezuela, en Ecuador(…). A veces son ciudades muy específicas, a veces podemos cubrir países completos. Quisiéramos cubrir cada rincón del continente, pensamos que así el proyecto sería mucho más contundente, pero creo que también nos hemos limitado un poco por lograr articularnos, dialogar. Siento que queremos hacer un recuento histórico de cómo estamos viviendo esta pandemia.

Un cliente usando barbijo y guantes de plástico para evitar la propagación del COVID-19 saliendo de una carnicería en la Ciudad Vieja. Montevideo, Uruguay. Por Matilde Campodónico.

Personas caminando en la ciudad de Alto, el tránsito de gente a disminuido considerablemente en comparación al movimiento comercial habitual. El Alto, Bolivia. Por Sara Aliaga. 

AM ¿Cuál consideras que es el papel de los fotógrafos ante las diferentes crisis que estamos enfrentando?

FR El papel de los fotógrafos es simple: fotografiar, documentar, entender la importancia de generar estos registros que tal vez se conviertan en documentos históricos, y que soporten cómo es que vivimos, cómo es que sucedió. Yo pienso que más allá de ilusionarse con la idea del fotógrafo como el personaje que registra la verdad, es entenderlo de una forma diferente. La idea del fotógrafo como el personaje que aporta una porción del diálogo, y que enfrentadas varias porciones se obtiene un diálogo enriquecido. Por eso me parece tan importante que en Covid Latam sean 9 fotógrafas y fotógrafos, allí es donde se obtiene un mensaje más contundente, en el diálogo entre diferentes actores, y no en manos de un solo autor.

Francisco Jaime, de 84 años, se encuentra dentro de su casa minutos antes del inicio de un toque de queda decretado por el gobierno. Perú se encuentra en estado de emergencia en medio de la pandemia de COVID-19. Lima, Perú. Por Rodrigo Abd. 

AM En tu trabajo puedes encontrarte de frente con situaciones cercanas a la muerte, ¿Cómo vives estos escenarios y esa cercanía? ¿Qué significa la muerte para tí?

FR Sí, yo veo la muerte casi todos los días, la veo en terceros y también veo la posibilidad de morir. Pienso en la muerte como un ligero cambio de estado, y siento que no me apego profundamente a la vida, que entiendo su fragilidad y entiendo lo mínimo de lo que estamos vivos, un instante muy corto, una chispa, un parpadeo.